Limitador de velocidad

Control directo de frenado electromagnético
para una colada más rápida de lingotes de acero

Sten Kollberg, Peter M. Lofgren

 

 

 

 

Obligados por las fuerzas del mercado, que exigen más productividad y mejor calidad, los fabricantes de acero se están viendo forzados a hacer funcionar sus coladas continuas a velocidades cada vez mayores, reduciendo al mismo tiempo las inclusiones no metálicas perjudiciales, como escorias o gas. Pero se presenta un problema: a mayor velocidad de colada mayor es la probabilidad de que se produzcan inclusiones.
El freno electromagnético EMBR (Electromagnetic Brake) ha sido desarrollado para resolver este problema y otros relacionados con él. ABB está comercializando una nueva herramienta llamada Control EM (Electromagnetic Control) con objeto de mejorar aún más el rendimiento del EMBR. Optimizando el flujo en el molde se superan las dificultades que pueden surgir cuando cambian las condiciones de la colada.

 

 

 

 

TRAMPA DE VELOCIDAD

   Tipo de molde FC de EMBR

La colada continua es un proceso complejo en el que inclusiones perjudiciales no metálicas, como escoria o gas, pueden quedar fácilmente atrapadas en el metal fundido. El riesgo de inclusiones aumenta con la velocidad de vaciado, ya que el chorro de acero líquido penetra profundamente en el molde, arrastrando consigo polvo del molde y otras impurezas. La presencia de tales impurezas en el metal solidificado reduce la calidad del acero. El freno electromagnético (EMBR) desarrollado y patentado por ABB utiliza un campo magnético estático para controlar el flujo de metal caliente en el molde. Al garantizar una velocidad y temperatura uniformes para el acero fundido a todo el ancho de la cinta de lingoteras, el freno EMBR permite aumentar la velocidad de la colada sin degradación alguna de la calidad de la placa de acero.
Figura 1 

 

 

 

 

 

 

Producir acero de alta calidad es mucho más que conseguir la composición química correcta. El control del flujo de fluido en el molde es igual de importante. Esto se debe a que la colada continua, especialmente en pequeños espesores aunque también cada vez en espesores gruesos, tiene lugar a velocidades que fácilmente provocan turbulencias en el molde. Los problemas que de ello se derivan son bien conocidos (véase cuadro informativo). Para resolver estos problemas, ABB y JFE (anteriormente Kawasaki Steel Corporation) de Japón iniciaron a principios de la década de 1980 su trabajo pionero en el campo de la tecnología de frenado electromagnético.
El resultado de este trabajo fue el EMBR de tipo de campo local para colada de espesor convencional. Esta tecnología, con dos áreas de frenado que actúan sobre el flujo del acero que sale de una embocadura de dos orificios, pronto fue considerada como un gran avance, y se suministraron equipos EMBR a varias e importantes empresas japonesas del acero. Perfeccionado a lo largo de los años, el tipo EMBR de campo local se utiliza hoy día, sobre todo en colada de pequeño espesor.
A principios de la década de 1990, otros trabajos de desarrollo habían producido EMBR Ruler, una configuración en la que un campo magnético individual actúa sobre la anchura total de la placa.
La idea fundamental de este avance es que todo el acero que fluye desde la embocadura ha de pasar por una zona en la que esté sometido a una fuerza de frenado. El equipo EMBR, que utilizaba esta configuración, fue suministrado posteriormente a varias acerías, donde se aplica fundamentalmente para coladas de pequeño espesor.
También por entonces, JFE y ABB colaboraron en el desarrollo del Molde de Control de Flujo (Molde FC) . En esta configuración hay dos campos magnéticos estáticos con la misma fuerza, uno que controla la velocidad del metal a la altura del menisco, y otro, situado en la parte inferior del molde, que controla –es decir, reduce– la profundidad de penetración de los chorros de acero que
fluyen desde la embocadura del vaciador

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Resultados metalúrgicos con el molde FC

Las crecientes exigencias a la calidad del producto y la necesidad de aumentar la productividad confrontan a los irectores de las acerías con un dilema. Una baja velocidad de colada dará normalmente como resultado un producto de mayor calidad pero la productividad disminuirá inevitablemente. Por si esto no fuera suficiente, la adición de gas argón reduce el riesgo de obstrucción pero puede hacer perder calidad al producto.

 

 

 

Flujo en una cinta de lingoteras de colada continua sin molde FC (izquierda) y con molde FC (derecha)
  1 Inclusiones
2 Película delgada de polvo
3 Menisco agitado
4 Torbellinos
5 Menisco más calmado y más caliente
6 Localización de núcleos de hierro
7 Menor profundidad de penetración
 
Figura 2

 

 

 

El molde FC afronta estos problemas reduciendo la turbulencia en el acero líquido y controlando la velocidad de circulación del metal en el menisco. Esto reduce la fluctuación del menisco. Asimismo, la temperatura en el menisco se incrementa debido a la menor turbulencia y al acero caliente procedente de la embocadura de entrada sumergida (SEN, Submerged Entry Nozzle), siendo más alta en la serie de moldes de la cinta de lingoteras (como resultado de que los chorros de acero no penetran tan profundamente).
Reducir la velocidad de penetración posteriormente a los chorros de acero no sólo hace posibles mayores velocidades de colada, sino que también ayuda a obtener un producto más limpio, puesto que, como ya hemos dicho, cualquier inclusión existente flotará en dirección ascendente, hacia el menisco. Igualmente importante es el hecho de que el molde FC elimina eficazmente el flujo polarizado fluctuante, un factor importante para obtener una calidad de producto mejor y más estable.
El estable perfil del menisco obtenido con el molde FC es el resultado lógico de la función primaria del campo magnético estático, que es amortiguar las altas frecuencias que provocan turbulencias en el acero fundido. Esta función por sí sola hace que el molde FC sea superior a cualquier agitador con un campo magnético móvil
Pero esto no es todo lo que puede ofrecer el molde FC. En Figura 3 se muestra lo que puede suceder cuando la velocidad de producción excede de un cierto límite.

 

 

 

 

 

Comparación de defectos superficiales (a) e internos (b) cuando aumenta la producción,

en este caso bobinas laminadas en caliente, con y sin molde FC (Fuente: JFE)

 

DI Índice de defectos

 

CV Velocidad de vaciado

 

Figura 3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sin el molde FC, tanto los defectos superficiales como los internos aumentan sustancialmente para una velocidad de colada en torno a 2 m/minuto, en detrimento de la calidad del producto final.
El molde FC permite a los jefes de planta aumentar la producción sin tener que asumir pérdidas de calidad. Como solución alternativa se puede conseguir un espectacular aumento de la calidad del producto final, manteniendo, no obstante, el mismo nivel de producción.
Pruebas metalúrgicas realizadas en Japón con vaciadores de moldes de inclinación vertical y curvos han confirmado que, en ambos casos, el molde FC reduce la cantidad de polvo atrapada en el molde y aumenta la flotabilidad de las inclusiones no metálicas.
Necesidad de un mejor control A pesar de la utilidad de la tecnología de frenado electromagnético en su nivel actual, con un campo magnético que solamente se ajusta al principio y con ocasión de modificaciones de los parámetros de colada, se vio enseguida que esta tecnología mejoraría con control on-line.
Por consiguiente, expertos en procesos e investigadores de ABB crearon un equipo para idear una forma de calcular la calidad del acero y controlar el EMBR. El objetivo era optimizar el flujo de acero en el molde controlando el
campo magnético del freno.
Se utilizó una nueva versión del molde FC con control independiente de los campos magnéticos superior e inferior para proporcionar la capacidad requerida incluso para colada a baja velocidad.
Esta nueva versión optimiza el patrón de circulación controlando (fundamentalmente con el campo superior) la velocidad de flujo del menisco y minimizando (fundamentalmente controlando el campo inferior) la penetración descendente en la serie de moldes . (Figura4)
Las inclusiones no metálicas que entran con el acero fundido flotan en dirección ascendente hacia el menisco, donde, mediante control de la turbulencia y de la velocidad de circulación, se eliminan prácticamente las inclusiones de polvo del molde. El resultado es que en el producto final hay muchas menos inclusiones.
Sin embargo, había que resolver primeramente varios problemas interrelacionados.
Por ejemplo, el campo superior ha de ser controlado para alcanzar laóptima velocidad del menisco, mientras que el campo inferior (normalmente) se ha de mantener fuerte para minimizar la profundidad de penetración. Además, la velocidad del menisco se ha de mantener en un valor óptimo durante las variaciones en el suministro de gas argón, los cambios en la velocidad de la colada y de la anchura de la placa, y especialmente durante el atascamiento con flujo polarizado. Para resolver estos problemas, durante la colada y durante la puesta en servicio del molde FC, ABB comenzó a desarrollar un sistema de control en línea, de circuito cerrado. El resultado de este trabajo es el Control EM.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Condiciones óptimas de flujo en una lingotera
Figura 4

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 6
Después de ser optimizados, los valores de los parámetros se transfieren al regulador del control EM.
Molde FC: función y equipo
 

Los componentes eléctricos principales de la nueva versión del molde FC son un transformador de potencia, dos convertidores de tiristores para el control independiente de los campos magnéticos superior e inferior, un cubículo de control, la bobina del molde FC y una estación de agua de refrigeración.
El molde FC funciona aplicando un campo magnético estático a través del mismo, perpendicular a la dirección de la colada. La circulación del acero induce tensiones, y por tanto corrientes eléctricas, en el metal fundido que, junto con el campo magnético estático, generan una fuerza que actúa en dirección contraria a la del movimiento del acero. Cuanto mayor es la velocidad de vaciado, más rápido fluye el acero fundido y mayor es la fuerza de frenado.
La tarea de la bobina del molde FC es transformar la corriente continua del convertidor de tiristor en un campo magnético estático. Está dividida en cuatro secciones (dos en cada lado del molde), cada una de las cuales tiene un núcleo de hierro que la atraviesa. Estas secciones de la bobina y los yugos magnéticos posteriores forman conjuntamente un circuito magnético con dos espacios de aire de 200 a 400 mm de longitud a través del molde. El campo magnético en los espacios de aire cubre virtualmente la anchura completa del molde.
Las secciones de la bobina van encerradas en cajas de acero inoxidable austenítico, no magnético, y normalmente son de diseño específico para cada molde, a elección del cliente. Dentro de las secciones de la bobina están los devanados eléctricos (cables de cobre hueco), conectados en serie y enfriados con agua desionizada procedente del circuito cerrado del agua de refrigeración.

Hay disponibles dos versiones diferentes de molde FC:

  • Interna (véase Figura 1). En esta versión, que es la elegida normalmente para los vaciadores existentes, las secciones de la bobina, los núcleos magnéticos y los yugos están integrados en el molde y junto con éste son llevados dentro y fuera del vaciador. El entrehierro es pequeño, por lo que se requiere menos potencia, pero la bobina EMBR se ha de conectar y desconectar cada vez que se cambia de molde y el mecanismo de oscilación ha de soportar el peso adicional, normalmente 10 toneladas.
  • Externa. Utilizada normalmente para vaciadores nuevos. Para evitar que cada molde tenga que disponer de bobinas que ha que desconectar y volver a conectar cuando se sustituye el molde, este diseño tiene bobinas con núcleos y yugos que pueden ser fijados a los manipuladores y replegados durante los cambios de molde. Una vez montado el nuevo molde, las bobinas (con sus núcleos y yugos) son empujadas hacia delante y fijadas a las nuevas envolturas de refrigeración.
 
   
   
   

 

 

 

 

 

 

 

 

Se simuló una secuencia de vaciado con un molde curvo para ilustrar las capacidades de la herramienta EM. Los valores paramétricos fijados para esta simulación fueron los siguientes: dimensiones de la cinta de lingoteras, 230 x 1300 mm; velocidad de vaciado 1,5 m/minuto; 10 l Ar/minuto; embocadura de vaciado de 2 orificios.
Se iniciaron cambios y perturbaciones en diferentes instantes para variar la velocidad medida en el menisco (diferencia de altura); se varió el campo magnético controlado en el molde FC y la velocidad en el menisco fue llevada de nuevo al valor de referencia fijado. Los cuatro gráficos de la Figura 7 muestran la velocidad de flujo del menisco con control EM (línea azul, a), el caso óptimo con campo magnético constante del molde FC (verde oscuro, b), la velocidad de flujo cuando no se utiliza EMBR (línea roja, c), y el valor de referencia fijado para la velocidad (verde pálido, d). La misma secuencia de vaciado, con los mismos cambios, se observa también en fotografías tomadas desde una grabación de vídeo de una simulación por ordenador del proceso de vaciado. (Figura 8) Estas instantáneas muestran las velocidades de flujo en medio de la cinta de lingoteras para tres casos: molde FC con óptima intensidad fija del campo magnético, molde FC con control EM y sin molde FC. Se observa que el molde FC aumenta realmente la velocidad de flujo en el menisco. La razón de que esta velocidad sea inferior a la óptima cuando no se utiliza el molde FC es que el molde guía el flujo del chorro desde la embocadura hacia los lados estrechos de la placa, y sólo frena con fuerza si la velocidad de flujo del menisco es mayor que el valor de referencia fijado.
El gráfico de la parte inferior izquierda de la Figura 8 muestra la intensidad del campo magnético (potencia de freno) y la velocidad del menisco para los tres casos.
Utilizando la herramienta EM se puede calcular qué inclusiones flotarán arriba y desaparecerán en el polvo del molde y qué inclusiones quedarán atrapadas en el frente de solidificación y reducirán la calidad. En la parte inferior derecha están los índices de calidad calculados: un índice de motas (inclusiones) y un índice de burbujas (inclusiones más gas argón).
Cuanto más simétrico sea el flujo del molde polarizado, tanto mejor será el resultado. El molde FC frena con más fuerza a velocidades más altas del flujo de metal, por lo que tiende a nivelar las diferencias de velocidad del menisco en el molde. El control EM potencia aún más este efecto, ya de por sí positivo.
Un producto con un importante nichov de mercado. Producto de un gran esfuerzo de investigación con muchos miles de horas de simulación de diferentes condiciones de colada, el control EM resuelve problemas que vienen de antiguo en un sector tradicional y de grandes dimensiones.
Como producto con un importante nicho de mercado y ofrecido por ABB como servicio de asesoramiento, tiene un considerable potencial comercial.
Se espera que el control EM esté preparado para su lanzamiento comercial durante el segundo semestre de 2004.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Resultados de la simulación de una secuencia de vaciado con molde curvo, realizada para ilustrar las capacidades de la herramienta EM
Figura 8
Velocidad de flujo en el centro del molde, intensidad de campo magnético y cambios de velocidad de flujo en el menisco (obtenidos de la grabación de vídeo)
Sten G. Kollberg
ABB Automation Technologies
 
 
 
 
 
 
 
© 2004 Derechos reservados ABB
SE-721 67 Västeras, Suecia
sten.g.kollberg@se.abb.com
Peter M. Lofgren
ABB AB
Corporate Research
SE-721 78 Västeras, Suecia
peter.lofgren@se.abb.com
 
a Velocidad de flujo con control EM activo.
b Velocidad de flujo con óptima intensidad fija de campo magnético (campos superior e inferior).
c Velocidad de flujo sin EMBR.
d Valor de referencia fijado para la velocidad del menisco.
   

 

Control EM

Ninguno de los dispositivos de medición disponibles actualmente en el mercado actual puede medir fiablemente por medios directos, la velocidad del metal en el menisco, donde la temperatura generalmente es de 1.600°C, especialmente en presencia de un fuerte campo magnético. Por lo tanto, esta velocidad se ha de medir indirectamente.
La mejor solución en la actualidad parece ser utilizar dos sensores electromagnéticos del nivel del molde para medir la altura del menisco. (Figura 5) Simulaciones del flujo por ordenador indican que la velocidad de flujo en el menisco se puede calcular fiablemente midiendo la diferencia de altura del menisco basada en las lecturas de estos dos sensores.
La etapa siguiente es más difícil: Cómo utilizar la señal de la diferencia de altura para controlar las corrientes eléctricas del molde FC con objeto de obtener la velocidad de circulación deseada en el menisco. Esto requiere un programa de ordenador para los cálculos del campo magnético, así como un programa de simulación del flujo de fluido.
ABB desarrolló la herramienta EM para la simulación del flujo de fluido como parte fundamental de este paquete.
Entre sus muchas funciones, utilizadas para describir las características del acero fundido, así como la forma en que la escoria y las inclusiones se mueven dentro del molde, están las siguientes:

Para minimizar el riesgo durante la puesta en servicio activo y las pruebas iniciales, los parámetros calculados para el regulador de la herramienta EM se implementan en el proceso de vaciado solamente cuando los resultados parecen prometedores. (Figura 6)

Figura 5
Velocidad del menisco versus diferencia de altura
MLC
Control de nivel del molde
Rojo
Alta velocidad
Azul
Baja velocidad